6 de octubre de 2011


Los que no lo están –los que ven con un solo ojo- no perciben sino las sombras de esta patria maravillosa; y por eso el suyo es un mundo de títeres que no saben que lo son, pero cuyos hilos se mueven desde aquí. Ellos creen que es a la inversa; pero los que tenemos el privilegio de la locura sabemos que su mundo no es sino el reflejo de Gulliver en el país de los gigantes, o en el de los enanos. Plano de sombras que por serlo son de suyo malvadas y por eso se complacen en invertir las moralejas y en conceder el triunfo al lobo sobre Caperucita o haciendo que el príncipe desdeñe a Cenicienta y prefiera a sus perversas hermanas. Nosotros sabemos que la verdad no está allí sino aquí, de éste lado; y que si las sombras no obedecen es solo porque aún es muy temprano y el sol no ha tomado altura. Pero la tomará. De eso no le quepa a las sombras duda alguna. El sol brillará.


Lumen de Lumine, en Crónicas del manicomio. 1974.

0 dejaron su parecer: